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La Hora Bruja

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Cuándo dejar de tirar las cartas

Esta web es gratis y no tiene límite de tiradas. Por eso mismo nos parece justo escribir esto: hay momentos en los que lo mejor que puedes hacer con las cartas es dejarlas.

El tarot puede ser una herramienta preciosa para pensar. Pero, como cualquier herramienta que da respuestas rápidas a preguntas difíciles, también puede convertirse en otra cosa: en una forma de calmar la ansiedad que, a la larga, la alimenta. Reconocer cuándo pasa eso es parte de saber usar las cartas.

Señales de que toca parar

  • Haces la misma pregunta varias veces al día. Sobre todo si es sobre alguien que no contesta.
  • Tiras las cartas de madrugada porque no puedes dormir.
  • Ninguna respuesta te tranquiliza. Si sale bien, desconfías; si sale mal, vuelves a preguntar.
  • No haces nada sin consultar. Escribir un mensaje, salir, decidir qué ponerte.
  • Te sientes peor después de cada tirada, no mejor.

Si te reconoces en varias, no es que estés haciendo nada malo. Es que el tarot ha dejado de ayudarte con esa pregunta.

Por qué pasa

Hay una explicación bastante sencilla. Cuando estás en plena incertidumbre (esperando un mensaje, una respuesta, un resultado), la mente busca cualquier cosa que reduzca esa incertidumbre. Una tirada lo hace durante unos minutos. Después, la duda vuelve, y con ella la necesidad de otra tirada.

Además, las respuestas varían: a veces salen cartas tranquilizadoras y a veces no. Esa variación, que no puedes predecir, es exactamente lo que hace que sea difícil parar. Es el mismo mecanismo que hace que cueste dejar de mirar el móvil.

Qué hacer en lugar de otra tirada

  1. Escribe la pregunta y la última carta que salió. Deja la nota a la vista. Si te entran ganas de preguntar otra vez, léela en lugar de barajar.
  2. Ponte una regla: una pregunta, una tirada, y no se repite hasta que pase algo nuevo. Cuándo sí tiene sentido repetir, en ¿puedo repetir la misma pregunta?.
  3. Cambia la pregunta. En lugar de preguntar por la otra persona o por el futuro, pregunta: «¿Qué me ayudaría a esperar con más calma?». Y luego, haz eso.
  4. Haz algo con el cuerpo. Caminar, ducharte, cocinar. La ansiedad baja más con movimiento que con cartas.
  5. Habla con alguien. Una amiga que te escuche diez minutos vale más que diez tiradas.

Una carta para estos momentos

La Templanza, baraja de 1909
La Templanza. La Templanza: agua que pasa despacio de una copa a otra, sin derramarse y sin prisa.

Si necesitas una imagen, que sea la Templanza: una figura con un pie en la tierra y otro en el agua, pasando el agua de una copa a otra con calma. Es la carta del ritmo, de no tener prisa, de dejar que las cosas se mezclen a su tiempo. A veces, mirarla sin hacer ninguna pregunta es suficiente.

Volver después

Dejar las cartas un tiempo no significa dejarlas para siempre. Muchas personas vuelven después de una pausa y descubren que leen mejor: con más calma y con preguntas más útiles. Si vuelves, empieza por la carta del día, sin preguntas sobre nadie más que tú.

A veces, la mejor tirada es la que no se hace.

Escrito por el equipo de La Hora Bruja a partir de las 78 ilustraciones originales de 1909. Cada detalle de las cartas está comprobado sobre la imagen, y las cifras, calculadas. Cómo escribimos el diario.

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