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La Hora Bruja

Brujas y tradiciones3 min de lectura

España y la caza de brujas: menos hogueras de las que crees

La imagen de la Inquisición española quemando brujas está en todas partes. La realidad es más incómoda para el resto de Europa: donde más se quemó fue en el centro del continente, y en tribunales civiles.

Durante mucho tiempo circularon cifras enormes sobre la caza de brujas: nueve millones de víctimas, según un cálculo del siglo XVIII que se repitió durante doscientos años. Los historiadores, después de revisar los archivos de los tribunales, dan hoy una cifra mucho menor, pero igual de terrible: entre cuarenta y sesenta mil ejecuciones en Europa entre 1450 y 1750, la mayoría entre 1560 y 1650.

Dónde se quemó más

La caza de brujas no fue igual en todas partes. Se concentró en el centro de Europa, en los territorios del Sacro Imperio, divididos en cientos de pequeños estados con tribunales locales y sin un poder central que frenara los excesos:

RegiónEjecuciones aproximadas
Territorios alemanes del Sacro Imperioalrededor de 25.000
Suizaunas 4.000
Franciaunas 4.000
Escociaunas 1.500
Inglaterramenos de 500
España y Portugal juntasunos pocos centenares

Son cifras aproximadas, que cambian según el autor, pero el patrón es claro: la península ibérica, con sus tribunales de la Inquisición, ejecutó muchas menos personas por brujería que el centro de Europa.

Por qué la Inquisición quemó menos brujas

Parece una paradoja, pero tiene explicación. La Inquisición española persiguió con dureza a judeoconversos, moriscos y protestantes, pero con la brujería fue escéptica desde muy pronto. Ya en 1526, una junta de teólogos e inquisidores reunida en Granada discutió si los vuelos de las brujas eran reales o imaginados, y no se puso de acuerdo. Después del caso de Zugarramurdi y del informe de Alonso de Salazar, las instrucciones de 1614 exigieron pruebas materiales que casi nunca existían.

Además, la Inquisición era un tribunal centralizado, con apelaciones a Madrid y unos procedimientos lentos y muy documentados. Donde más se quemó fue, al contrario, en tribunales locales y civiles, con jueces que no tenían que dar cuenta a nadie. En Cataluña, donde los tribunales señoriales y municipales escapaban en parte a la Inquisición, hubo una ola de ejecuciones a principios del siglo XVII, con más de un centenar de ahorcamientos.

Quiénes eran

En la mayor parte de Europa, alrededor del 80 % de las personas ejecutadas por brujería fueron mujeres, sobre todo mayores, viudas o pobres, a menudo con conflictos con sus vecinos. Pero no en todas partes: en Islandia y en algunas regiones del norte, la mayoría fueron hombres.

Pocas eran «brujas» en el sentido de practicar algún tipo de magia. Algunas eran curanderas, parteras o santiguadoras de pueblo, con conocimientos de plantas. La mayoría eran, simplemente, personas acusadas en un momento de crisis: malas cosechas, epidemias, guerras.

El final

La última ejecución legal por brujería en Europa fue la de Anna Göldi, decapitada en Glaris, Suiza, en 1782. En 2008, el parlamento de Glaris la rehabilitó oficialmente. En los últimos años, Escocia (2022) y Cataluña (2022) han pedido perdón públicamente por las personas condenadas por brujería en su territorio.

La península ibérica quemó muchas menos brujas que Alemania o Suiza. El escepticismo de un inquisidor tuvo mucho que ver.

Estas historias explican por qué en la brujería contemporánea se insiste tanto en no hacer daño. La memoria de quienes murieron acusadas de hacerlo pesa.

Escrito por el equipo de La Hora Bruja. Las fechas de la luna y las cifras están calculadas para este artículo, y los datos históricos, contrastados con sus fuentes. Cómo escribimos el diario.

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