Preguntar bien3 min de lectura
Cómo preguntar al tarot cuando tienes que decidir
Las cartas no deberían decidir por ti, pero pueden hacer algo casi igual de útil: enseñarte lo que ya sabes y no te atreves a mirar. Así se pregunta para eso.
Hay un viejo truco para decidir: lanzar una moneda al aire. No para obedecerla, sino para notar qué sientes mientras está en el aire. Si deseas que salga cara, ya sabes lo que quieres. El tarot, bien usado, funciona de una manera parecida, solo que con muchos más matices.
La carta de no decidir
Si estás en plena duda, es muy probable que te salga el Dos de Espadas. Una mujer con los ojos vendados sostiene dos espadas cruzadas sobre el pecho, de espaldas a un mar con rocas, bajo una luna creciente. Está en equilibrio, pero un equilibrio muy cansado: no puede bajar los brazos sin elegir una espada.
Esa carta describe una situación muy concreta: no decidir también es una decisión, y suele ser la más agotadora.
Antes de barajar: nombra las opciones
Muchas tiradas de decisión salen confusas porque las opciones no están claras. «¿Qué hago con mi trabajo?» no es una decisión; «¿me quedo en este trabajo o acepto la oferta de la otra empresa?» sí lo es. Escribe las opciones en una frase cada una. Si hay más de dos, escribe todas y, si puedes, quédate con las dos que más te importan.
La tirada de dos caminos
La tirada de los dos caminos está pensada para esto: una carta para ti ahora, dos columnas (una por opción, con cómo es y hacia dónde lleva) y, al final, un consejo. Lo que más ayuda no es leer cada columna por separado, sino compararlas:
- ¿Hay más arcanos mayores en una columna que en la otra? Esa opción tiene más peso en tu vida.
- ¿Qué palos dominan en cada lado? Si uno es todo Oros y el otro todo Copas, la decisión es entre seguridad y sentimiento.
- ¿Hacia dónde miran las figuras? Si las de un camino miran hacia el otro, quizá ese lado ya tira de ti.
La prueba de la reacción
Esta es la parte de la moneda. Mientras das la vuelta a las cartas, fíjate en lo que sientes con cada una. ¿Alivio? ¿Decepción? Si sale una carta difícil en una opción y sientes alivio, esa opción no era la que querías. Esa reacción es información, y muchas veces vale más que el significado de la carta.
Si sale el Carro
En las preguntas de decisión, el Carro es una carta preciosa: alguien que avanza en un carro tirado por dos esfinges, una negra y una blanca, sin riendas. Dos fuerzas que tiran en direcciones distintas y una persona que las dirige con la voluntad. Si te sale, la decisión está más tomada de lo que crees, y lo que pide es que te pongas en marcha. Lo comparamos con la Fuerza en la Fuerza o el Carro.
Cuando la tirada no aclara nada
Pasa. A veces las dos columnas se parecen demasiado, o las cartas no tienen nada que ver con las opciones. Puede significar que las dos opciones son igual de buenas (y que el miedo es a equivocarte, no a una opción concreta), o que falta información. Antes de repetir, lee qué hacer cuando no entiendes tu tirada.
No decidir también es una decisión. Suele ser la más cansada.
Escrito por el equipo de La Hora Bruja a partir de las 78 ilustraciones originales de 1909. Cada detalle de las cartas está comprobado sobre la imagen, y las cifras, calculadas. Cómo escribimos el diario.







