Plantas y piedras4 min de lectura
Las plantas peligrosas de los rituales
Muchas webs de rituales recomiendan plantas sin decir que algunas son venenosas. Esta es la lista que falta: las hierbas de la tradición mágica que pueden hacer daño de verdad, ordenadas de menos a más peligrosas.
La magia popular europea se ha hecho siempre con plantas, y algunas de las más famosas lo son precisamente porque tienen efectos fuertes sobre el cuerpo. Eso las hacía útiles para los curanderos y temidas por todos los demás. Hoy, cualquiera puede comprar o recoger esas plantas sin saber lo que son. Esta guía no es para asustar, sino para que nadie se haga daño por un ritual.
Plantas que piden cuidado
Son plantas que se pueden usar en rituales con precaución, pero que nunca se ingieren sin consejo médico.
| Planta | Qué tiene | El riesgo |
|---|---|---|
| Ruda | Furanocumarinas y alcaloides | Abortiva. Su savia, con el sol, quema la piel |
| Artemisa | Tuyona | Provoca contracciones; desaconsejada en el embarazo |
| Hipérico | Hiperforina | Anula el efecto de anticonceptivos, antidepresivos y otros medicamentos |
| Salvia (en aceite) | Tuyona | El aceite esencial puede provocar convulsiones |
| Muérdago | Viscotoxinas | Sus bayas son venenosas, sobre todo para niños |
Las fichas de la ruda, la artemisa, el hipérico y el muérdago explican cómo usarlas sin riesgo.
El poleo: la planta que se subestima
El poleo (Mentha pulegium) es una menta silvestre muy común en España, que se toma en infusión desde siempre. En pequeñas cantidades, como poleo menta, no suele dar problemas. Pero su aceite esencial, y las infusiones muy concentradas, contienen pulegona, que daña el hígado. Durante siglos se usó para provocar abortos, y ha causado muertes documentadas en Europa y Estados Unidos. Nunca debe tomarse en el embarazo ni concentrado.
Plantas que no deben usarse
Estas plantas aparecen en libros de brujería, a veces como ingredientes de los antiguos «ungüentos de vuelo», y son peligrosas incluso en dosis pequeñas. Algunas se absorben a través de la piel.
| Planta | Dónde se encuentra | El riesgo |
|---|---|---|
| Adelfa (Nerium oleander) | En jardines, parques y medianas de autovía de toda España | Muy tóxica para el corazón. Toda la planta, también el humo al quemarla |
| Belladona | En bosques húmedos del norte | Atropina: delirio, taquicardia, puede ser mortal |
| Beleño | En escombreras y caminos | Alucinaciones, convulsiones |
| Estramonio o «hierba del diablo» | En huertas abandonadas y solares | Una de las intoxicaciones más frecuentes por plantas |
| Mandrágora | En el sur de la península | Alcaloides como la belladona |
| Dedalera | En los montes del norte y del oeste | Muy tóxica para el corazón |
| Tejo | En montañas y como seto ornamental | Toda la planta, salvo la carne roja del fruto, es venenosa |
| Acónito | En prados de montaña del Pirineo y la Cordillera Cantábrica | La planta más venenosa de Europa; se absorbe por la piel |
| Laurel cerezo | Como seto en jardines | Se confunde con el laurel de cocina y libera cianuro |
La adelfa merece una mención aparte, porque es la planta tóxica más fácil de encontrar en España: adorna jardines, colegios y carreteras. No la uses para sahumerios ni para ningún ritual, y no quemes sus ramas: el humo también es tóxico.
La historia de la mandrágora, la más legendaria de todas, está en la mandrágora, entre la medicina y la leyenda.
Reglas sencillas
- Si no sabes con certeza qué planta es, no la uses. Muchas plantas tóxicas se parecen a otras inocentes.
- En un ritual no hace falta tomar nada. Las hierbas se usan en saquitos, en agua para limpiar o en macetas.
- Guantes para la ruda y las plantas desconocidas, y lávate las manos después.
- Nada de hierbas en el embarazo sin preguntar antes al médico o a la matrona.
- Lejos de los niños y las mascotas, también las plantas secas de los frascos.
La planta más peligrosa de los rituales no es la mandrágora: es la adelfa, que está en cualquier jardín.
Escrito por el equipo de La Hora Bruja. Las fechas de la luna y las cifras están calculadas para este artículo, y los datos históricos, contrastados con sus fuentes. Cómo escribimos el diario.

